Por qué una Reforma

¿Por qué una reforma?  Nuestra visión de la reforma incluiría a inmigrantes y a ciudadanos nacidos en Estados Unidos trabajando hombro con hombro para lograr mejores salarios, condiciones y protecciones laborales. Esa es nuestra visión de un Estados Unidos más fuerte donde se lucha en aras de ayudar a las familias, los trabajadores, las empresas, y por aumentar la seguridad.

Pro las Familias de Estados Unidos:

La unidad básica de nuestra sociedad es la familia y es más probable que los inmigrantes que cuentan con un núcleo familiar sólido contribuyan a la sociedad, paguen impuestos y emprendan negocios que a su vez creen empleos. Sin embargo, nuestro quebrantado sistema migratorio separa a las familias y mantiene a los inmigrantes alejados de sus seres queridos durante años e incluso decenios, lo cual no ayuda a que respeten las reglas y que trabajen de manera legal.

No tiene sentido gastar miles de millones de dólares en redadas, separar familias, cerrar negocios y deportar a trabajadores que están aprendiendo inglés y asentándose en este país. Es necesario que los inmigrantes que no estén legalmente en el país salgan de las sombras y se registren, que paguen impuestos y empiecen a tomar las medidas necesarias para convertirse en estadounidenses, al mismo tiempo que mantienen unida a su familia.

Pro Los Trabajadores Estadounidenses:

Reformar la inmigración contribuirá a proteger a todos los trabajadores contra la explotación y la competencia desleal. Actualmente, millones de trabajadores (uno de cada 20 en la fuerza laboral de Estados Unidos) son vulnerables ante patrones que emplean técnicas de competencia desleal como, por ejemplo, no pagar a sus empleados el salario mínimo o ignorar los derechos laborales. Si se integra a los trabajadores indocumentados dentro del sistema, estos podrán defender sus derechos y formar sindicatos. Al estar en igualdad de condiciones con el resto de de los trabajadores, no le facilitará a los empleadores inescrupulosos enfrentar a un grupo de trabajadores contra otro y reducir los salarios de todos los estadounidenses.

Estados Unidos no debería aceptar que exista una competencia por disminuir el salario de los trabajadores. Este país necesita más empleos, más derechos para los trabajadores y mejores salarios, y no más leyes que expulsen o repriman a los trabajadores.

La reforma migratoria es un componente esencial del proceso de sanación de nuestra maltrecha economía. El gobierno federal tiene la obligación de reformar el sistema de inmigración para que ayude a todos los trabajadores estadounidenses.

Pro La Economía de Estados Unidos:

En la actualidad casi todas las empresas estadounidenses necesitan de una planificación inteligente para sobrellevar los tiempos difíciles y estar listos para crecer cuando la economía se recupere. Desafortunadamente, para muchas empresas el sistema de inmigración actual, poco confiable y obsoleto, dificulta hacer planes para el futuro.

Sectores como el de la agricultura, que requiere de una gran fuerza laboral dispuesta, lista y capaz de pasar largas jornadas de trabajo físico, no ha podido planificar una estrategia empresarial que cuente con una fuerza laboral estable. Desde principios del siglo 20, este rubro ha dependido del trabajo de inmigrantes. Los sectores de hostelería, servicios empresariales y manufactura enfrentan problemas similares.

Uno de los retos que actualmente enfrentan las empresas estadounidenses es una fuerza laboral de cada vez mayor edad de la cual pronto se jubilarán quienes pertenecen a la generación del “Baby Boom”. Para mantener una fuerza laboral equilibrada y estable, las empresas deben tener acceso a trabajadores más jóvenes, particularmente para los trabajos manuales. El gran número de jóvenes estadounidenses que obtienen grados académicos de preparatoria y universitarios, dificulta en extremo que se cubran los puestos de ciertos sectores, aún en medio de la actual crisis economía.

Empresas de diversos sectores (agricultura, hostelería, servicios empresariales, manufactura, etc.) desean una fuerza laboral estable y que sus actuales trabajadores inmigrantes tengan el permiso de trabajo necesario para que sus negocios puedan prosperar.

Pro la Seguridad en los Estados Unidos:

Nuestro actual sistema de inmigración no evidencia mucho sentido común en lo que a seguridad nacional respecta. Debido a las pocas opciones que ofrece para ingresar legalmente, muchos buscan formas de evadirlo. Esto ha creado un floreciente mercado para los contrabandistas y ha generado caos en la frontera. Hay un sistema policial aparentemente aleatorio que se concentra en los trabajadores y las familias inmigrantes, desviando así recursos que podrían invertirse en la lucha contra las verdaderas amenazas. El gobierno desconoce la existencia de millones de inmigrantes. Los empleadores sin escrúpulos no le temen a los castigos por reclutar y explotar a trabajadores indocumentados, y esto evita una competencia leal.

La reforma migratoria permitirá que más inmigrantes ingresen con visado y no con un contrabandista. Exigirá que los inmigrantes indocumentados se sometan a las medidas legales necesarias, que se registren oficialmente, y que se sometan a un proceso de verificación de antecedentes que el gobierno exige por cuestión de seguridad. Este proceso de investigación separará a los inmigrantes que han venido en busca de oportunidades para mejorar su vida de quienes quizá estén explotando las oportunidades que ofrece un sistema dañado, y de aquellos que vienen para hacernos daño.

Los recursos destinados a medidas policiales poco efectivas pueden invertirse en procesar a aquellos empleadores que ignoran las leyes laborales y explotan a los inmigrantes indocumentados; en perseguir a los contrabandistas que trafican con drogas y armas y crean caos en la frontera, y a los individuos violentos dentro del país que podrían suponer una amenaza a la seguridad pública.

Al ofrecer a los inmigrantes la oportunidad de obtener la ciudadanía y dar prioridad a medidas para la aplicación de leyes enfocadas en las verdaderas amenazas, la reforma de inmigración garantizará la seguridad de Estados Unidos.