El congresista Luis Gutiérrez introdujo ayer su proyecto de ley de reforma migratoria de CIR ASAP. El proyecto es el paso primero en la lucha para la reforma migratoria in 2010.
En palabras de Gutiérrez, “el tiempo de espera se acabó” y aunque presenta la medida antes del receso navideño, la idea es que “no haya excusa para la inacción en el nuevo año”.
Ahora, necesitamos el apoyo de todos para mantener la presion en el Congreso para actuar sobre la propuesta.
Estamos en un momento decisivo para nuestro movimiento. ¡Hay que unirnos! El proyecto de ley de reforma migratoria ya tiene más que 70 proponentes en el Congreso, pero necesitamos el apoyo de todo el mundo para hacer la reforma migratoria la ley de la nación.
Miles de personas a través de Estados Unidos participaron anoche de la “conversación nacional” sobre reforma migratoria con el congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, en un evento sin precedentes para un movimimento pro inmigrante que con la nueva tecnología espera movilizar a miles para presionar al Congreso y a Barack Obama para que concrete su promesa de campaña de promulgar una reforma migratoria integral.
Se reportaron 1,009 reuniones en casas, Iglesias, y centros comunitarios en 45 estados y en Puerto Rico, y los organizadores calcularon que más de 60,000 personas participaron del evento organizado por la campaña Reforma Migratoria Pro América. Los interesados pueden inscribirse en esta campaña marcando el número 69866 y enviando el mensaje de texto JUSTICIA.
Fueron dos llamadas telefónicas, una en inglés y una en español donde Gutiérrez, la presidenta de la bancada latina del Congreso, Nydia Velázquez, congresista demócrata de Nueva York, y Raúl Grijalva, congresista demócrata de Arizona, junto a líderes locales y nacionales, instaron al público a comenzar a presionar de inmediato a sus representantes al Congreso.
Las miles de personas participaron de las llamadas directamente, las escucharon en los eventos organizados, o a través de estaciones de radio que las transmitieron.
“Necesitamos a cada uno de ustedes llamando a la Casa Blanca y demandando la reforma y llamando a los legisladores… Llamándolos a diario si tienen que hacerlo”, declaró Gutiérrez.
El congresista de Illinois aseguró que será en diciembre cuando presente un proyecto de ley que contemplará una vía de legalización para 12 millones de indocumentados. Esperan además que entre el 12 y el 20 de enero próximos la campaña nacional esté presente en los 50 estados.
La idea es conducir movilizaciones en una especie de recordatorio para Obama que el 20 de enero de 2010 cumple un año en la presidencia, el primer año donde había prometido acción en el frente migratorio. La intención de la campaña es que el Congreso apruebe una reforma en la primera mitad del 2010.
Una de las preguntas formuladas durante la llamada en español recogió la preocupación de millones de personas a través del país: En el 2006, dijo María, desde Iowa, “gastamos mucha energía y perdimos”. ¿Cuál es la diferencia esta vez?, preguntó.
Velázquez dijo que hay tres diferencias esta vez con respecto a 2006-2007: Poder político, esfuerzo organizativo y estrategias a nivel de grupos base.
“En 2008 diez millones de latinos salieron a votar por Obama” y tanto Obama como líderes demócratas del Congreso entienden la importancia del voto latino, dijo Velázquez.
El esfuerzo organizativo, empleando tecnología y redes sociales es diferente. “Mira esta llamada”, dijo Velázquez, y recordó que cuatro años atrás los anti inmigrantes superaron al movimiento pro inmigrante en su presión al Congreso “y nos tomaron desprevenidos”.
En ese entonces los anti inmigrantes superaron a los pro inmigrantes a razón de 20 llamadas por una. Pero esta vez los grupos pro inmigrantes quieren asegurarse de que eso no se repita.
Como observadora en debates previos, como observadora ahora, aunque desde otra perspectiva, y como testigo anoche del proceso organizativo fue alentador ver un movimiento pro inmigrante capaz de coordinar actividades a diversos niveles, local, estatal y nacional, y de hacerlo de manera efectiva.
Más alentador todavía ver la presencia de tanto joven, que trae nuevas ideas y nueva energía a un movimiento que lo requiere.
Se trató de un paso adelante en un proceso que todos admiten no será fácil y que requerirá de la activa participación del público en el proceso de presionar a los políticos.
Angélica Salas, directora de la Coalición por Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA), declaró que “marchamos en el 2006, votamos en el 2008, y ahora tenemos que organizar nuestro poder nuevamente…La manera mas fácil de estar conectado es por medio de los teléfonos celulares. Nosotros enviamos textos únicamente cuando es de suma importancia y sabemos que usted debe de tomar acción. En el 2007, cuando el Congreso estaba debatiendo la legalización, los políticos recibieron 20 llamadas en contra por cada llamada a favor de la legalización. Ellos no escucharon nuestras voces, pero eso no sucederá otra vez”.
Varios eventos celebraron ayer las contribuciones de los latinos a este país. La Casa Blanca celebró una “Fiesta Latina”, y el plan del primer Museo Latino sigue viento en popa. Mientras tanto, frente al Capitolio miles de inmigrantes pidieron que también se reconozcan sus contribuciones a la economía y la fibra de este país regularizando su situación migratoria.
Tras cabildear en las oficinas de un Congreso enfrascado en el agrio debate del plan de salud, miles de inmigrantes se congregaron frente al Capitolio para escuchar palabras de aliento del congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, en un evento coordinado por la campaña nacional Reforma Migratoria Pro América. Gutiérrez aseguró que a fines de noviembre podría presentarse en la Cámara Baja un plan de reforma migratoria mientras delineó los principios que debería contemplar dicha reforma.
Pero Gutiérrez también aclaró que el proceso legislativo comenzará en el Senado por lo cual, aunque se presente un plan de reforma migratoria en la Cámara Baja, la acción legislativa seguiría siendo, con suerte, voluntad política, y sin mayores retrasos en la agenda legislativa, en la primera mitad del 2010, como ya se ha indicado.
“Antes de Acción de Gracias terminaremos con el debate y la legislación de reforma de salud…En diciembre estaremos con el proyecto de energía….y en enero, ya está (iniciarían inmigración)… Esto va a empezar en el Senado. Schumer indica que todo está listo para seguir esos pasos: febrero tener debate y votos en el Senado, y en marzo lo podemos tener aquí (en la Cámara Baja). Pero no podemos esperar a que eso ocurra. Tenemos que estar listos”, dijo Gutiérrez.
Los principios delineados son bastante conocidos: una vía de legalización para millones de indocumentados, las medidas DREAM Act y AgJOBS para legalizar estudiantes y trabajadores agrícolas, que se garantice la reunificación familiar, medidas de seguridad fronteriza y al interior del país correspondientes al Siglo 21, reformar el sistema de visas para que la gente no opte por ingresar ilegalmente a EEUU, una comisión que decida los futuros flujos de trabajadores, y un sistema de verificación de identidad de trabajadores basado en un banco de datos a prueba de errores.
Gutiérrez también enfatizó que la medida no obligaría a las personas a regresar a sus países de origen para regularizarse ni impondría severas multas a ciertos sectores, como por ejemplo, los estudiantes.
Son principios menos severos que los delineados meses atrás por el senador demócrata de Nueva York, Charles Schumer, quien preside el panel de Inmigración del Senado. Schumer, entre otras cosas, habló de un sistema biométrico de verificación que muchos temen resulte en una tarjeta nacional de identidad.
También queda por ver si los principios de una medida “progresista”, como fue descrita por Guitiérrez, tienen el aval de un liderazgo cameral demócrata que hasta ahora ha evitado el tema y que también vela por los intereses de los demócratas conservadores renuentes a la reforma, algunos de los cuales enfrentan la reelección en 2010.
Con todo, el evento quiso enviar un claro mensaje al Congreso y la Casa Blanca: una vez concluya el debate de la reforma de salud, la prioridad debe ser la reforma migratoria.
Las razones son humanitarias, legislativas y políticas.
Sin reforma prevalecerá la incertidumbre, la separación familiar, y se seguirán aplicando leyes migratorias que no solucionan el problema de fondo.
El tema de los indocumentados seguirá surgiendo en cualquier asunto que aborde el Congreso, como ahora con la reforma de salud y el Censo.
El año entrante hay elecciones de medio tiempo y la ventana de acción legislativa es cada vez más estrecha.
De ahí la urgencia. El lenguaje que mejor entienden los políticos es el de los votos. Cuando comiencen a hacer cálculos rumbo a dos elecciones, en 2010 y 2012, quizá entiendan que la inacción a nadie beneficia.
Eso esperan los inmigrantes, sobre todo los votantes latinos inmigrantes que depositaron su confianza en Barack Obama y siguen creyendo en su palabra.
Gutiérrez lo explicó así:
“Si no presentamos un proyecto de ley claro, abarcador, y en el cual el pueblo pueda creer, lo que vamos a hacer es desmovilizar a la gente. Se van a quedar en sus casas . Hay que darle a la gente esperanza. Si no lo hacemos, no vamos a movilizar a nuestra gente, no van a tener fe, y no vamos a ganar esta batalla”.
AUDIO: Escuche aquí el audio del congresista Luis Gutiérrez respondiendo a preguntas de la prensa (Cuatro segmentos). Para el audio, haz clic aquí.
El martes octubre 13 fue un día de acción para la reforma migratoria. Miles de personas se reunieron en el Capitolio para presionar al congreso para la reforma migratoria justa y humana. Más abajo están videos del día, que fue un gran éxito.
Miles de inmigrantes se dieron cita frente al Capitolio para presionar a la Casa Blanca y al Congreso para que cumplan su promesa de lograr una reforma migratoria amplia, y el congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, dijo que a fines de noviembre podría presentarse tal proyecto en la Cámara Baja.
“Nuestro objetivo es decirle a todos los grupos de la nación que sí estamos dispuestos a presentar un nuevo proyecto de ley más abarcador, más generoso, que pueda por fin llevar a 12 millones de personas de la oscuridad a la luz del día de manera humana y con mucha compasión, y que pueda reunificar a familias separadas”, declaró Gutiérrez a la prensa antes de dirigirse a la multitud y delinear algunos de los principios que espera contenga la futura medida.
Algunos de esos principios son: una vía de legalización para millones de indocumentados, las medidas DREAM Act y AgJOBS, para legalizar a estudiantes y trabajadores agrícolas, medidas de seguridad fronteriza y al interior del país, y reformar el sistema de visas para que la gente no opte por tratar de arribar a este país ilegalmente.
Cuando la prensa le preguntó cuándo se presentaría un proyecto de reforma en la Cámara Baja, Gutiérrez dijo que “a finales de noviembre, después de Acción de Gracias”.
Agregó que espera que sea una medida más generosa y que por ejemplo, no obligue a las personas a tener que regresar a sus países para comenzar el proceso de regularización, y que elimine penalidades económicas a ciertos sectores.
En el Senado, Charles Schumer, senador demócrata de Nueva York y presidente del panel senatorial de Inmigración, es quien encabeza los esfuerzos de avanzar una reforma migratoria en la primera mitad del año 2010. Se espera que Schumer trabaje de forma bipartidista con el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham.
Schumer, como el presidente Obama, ha indicado que esperan iniciar un proceso a fines de este año que suponga acción legislativa en 2010. Pero en la Cámara Baja ni siquiera el liderazgo del panel de Inmigración ha hablado de planes de presentar un proyecto.
De ahí que Gutiérrez emerja como la voz que busca ejercer presión.
“Si no presentamos un proyecto de ley claro, abarcador, y en el cual el pueblo pueda creer, lo que vamos a hacer es desmovilizar a la gente. Se van a quedar en sus casas . Hay que darle a la gente esperanza, ánimo y hay que decirle que alguien cree en un verdadero camino hacia la legalización. Si no lo hacemos, no vamos a movilizar a nuestra gente, no van a tener fe, y no vamos a a ganar esta batalla”, declaró el congresista.
Gutiérrez ofreció algunos marcos de tiempo:
“Antes de Acción de Gracias terminaremos con el debate y la legislación de reforma de salud…En diciembre, estaremos con el proyecto de energía….y en enero ya está (iniciarían inmigración)… Esto va a empezar en el Senado. Schumer indica que todo está listo para seguir esos pasos: febrero tener debate y votos en el Senado y en marzo lo podemos tener aquí (en la Cámara Baja). Pero no podemos esperar a que eso ocurra. Tenemos que estar listos”.
Un inmigrante que escuchaba a Gutiérrez, indicó que
“si en el Congreso tienen un buen corazón y un pensamiento en Dios, puede ser que todo se llegue a dar”. “Obama viene de una familia humilde..Creo que pueda tener un buen corazón para apoyar al pueblo latino y al pueblo inmigrante”.
“Hace falta más valor”
Horas antes, centenares de inmigrantes, familiares y amigos que los apoyan se dieron cita hoy en el Capitolio para visitar oficinas de legisladores pidiéndoles que apoyen un plan de reforma migratoria amplia y que lo hagan lo antes posible.
Su mensaje fue directo: la separación familiar no puede continuar ni tampoco el temor con el que viven millones a través del país ante la falta de una reforma migratoria.
A Barack Obama le enviaron otro mensaje: que cumpla lo que prometió, es decir, promulgar una reforma migratoria integral.
Y al Congreso, que evidencie más valor.
“Falta más valentía y no dejarnos intimidar por las voces de odio a nuestro alrededor. Hace falta más valor”, declaró a America’s Voice Leticia, quien viajó desde Brooklyn, Nueva York.
Leticia dijo que “Obama fue serio cuando dio su palabra, pero necesitamos más que palabras, no sólo de él sino de nuestros legisladores”.
Elsie vino desde Massachusetts. Es de origen puertorriqueño, pero su esposo es mexicano. El año pasado, narró, agentes migratorios irrumpieron en su hogar y trataron de llevarse a su esposo, aunque resultó que estaban buscando a otra persona.
“Me jalaron con fuerza y tuve que gritar y decirles que soy ciudadana estadounidense”, contó Elsie.
La reforma urge, agregó. “Se nos está acabando el 2009…Como dice el dicho, los políticos entran y después se olvidan de sus promesas. (Obama) prometió muchas cosas que no ha cumplido”.
Domingo también vino desde Massachusetts. “Llegué en 1994. He trabajado y contribuido pagando impuestos, pero todavía no he podido arreglar mis papeles”.
Además, dice, sin la reforma migratoria lo que se ha visto son más medidas policiacas que “hacen que uno viva con el temor diario”.
“Todos los indocumentados estamos ansiosos de salir del anonimato, de salir a la luz y de seguir contribuyendo a la economía de este país”, afirmó.
Pese a los retrasos y a los otros temas en la agenda legislativa, Domingo indicó que “primero Dios, esta reforma se logrará”, pero la propia comunidad, agregó, tiene que colaborar y alzar su voz. “En la union está la fuerza. Aquí no hay llaneros solitarios”.
Se anticipa que la semana entrante el congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, presente los “principios” de un proyecto de reforma migratoria integral que se daría a conocer próximamente.
Aunque la reforma de salud le ha robado el oxígeno a la agenda legislativa, Gutiérrez e inmigrantes de diversas partes del país que esperan darse cita la semana que viene en esta capital, buscan recordarle a la Casa Blanca y al Congreso que si bien han sabido esperar pacientemente su turno, no olvidan la promesa de acción en el frente migratorio que formuló el presidente Barack Obama.
Los inmigrantes y las diversas organizaciones que se han agrupado bajo la Reforma Migratoria Pro América también buscan demostrar el apoyo hacia el congresista demócrata que se ha convertido en uno de sus principales voceros ante el Congreso y la Casa Blanca.
Es que Gutiérrez todavía conserva esa cualidad que muchos pierden de criticar públicamente a los líderes de su propio partido cuando algo no le parece bien.
Hace unas semanas lo demostró al señalar que los demócratas le habían dado la victoria al congresista republicano Joe “Usted Mintió” Wilson, cuando éste acusó a Obama de querer proveer cobertura médica a los indocumentados y en lugar de combatirlo, les impusieron más restricciones a esos indocumentados en el plan de reforma de salud.
Fue también Gutiérrez quien condujo por todo el país la gira “Familias Unidas” para ponerle rostro a los seres humanos afectados por la falta de una reforma migratoria integral y sus secuelas de separación familiar, dolor e incertidumbre. Secuelas que afectan a ciudadanos, residentes legales e indocumentados. Algunas de esas personas se darán cita aquí en Washington para seguir humanizando las “cifras” y los “casos” de los que tanto se habla.
Y ante la falta de acción visible en ambas cámaras del Congreso, es Gutiérrez quien busca dar algún impulso a la esperanza de millones.
Es de anticiparse que como en oportunidades previas, los principios abarquen las necesidades de los diversos grupos: DREAM Act para alumnos indocumentados; AgJOBS para legalizar trabajadores agrícolas; una vía de legalización de otros sectores de indocumentados; promover la reunificación familiar; medidas de seguridad fronteriza y al interior del país, entre otros asuntos.
Gutiérrez integra, pero no dirige, el panel de Inmigración de la Cámara Baja que preside la congresista demócrata de California, Zoe Lofgren, quien no ha presentado ningún proyecto de reforma.
En el Senado la promesa de proyecto viene del senador demócrata de Nueva York, Charles Schumer, quien preside el panel de Inmigración. El senador asegura que está buscando apoyo bipartidista a un plan de reforma amplia.
El espinoso debate por la reforma de salud, que ha generado polémica en torno al trato de indocumentados y residentes legales, aunque ha puesto freno a la agenda legislativa este año, también le ha permitido a grupos pro inmigrantes y sus aliados ir afinando su estrategia para enfrentar la sabida oposición de una mayoría republicana, de un sector demócrata, y de los vociferantes grupos anti inmigrantes y los locutores y presentadores que fungen como sus voceros.
Tampoco hay que obviar las diferencias entre los grupos que sí apoyan la reforma de inmigración. Aunque se han limado asperezas, por ejemplo, entre los sectores empresarial y sindical en torno a planes de trabajadores huéspedes, es de anticiparse que ciertos detalles generen polémica.
Al cuadro de los grupos de interés, se suma la reacción del Congreso cuando sube el calor del debate.
Frank Sharry, director ejecutivo y fundador de America’s Voice, le dijo algo muy cierto a Newsweek: en la batalla que culminó en la derrota de la reforma migratoria en el verano de 2007, “los políticos le tuvieron miedo a las fuerzas anti inmigrantes, pero no a la base que favorecía la reforma”.
La coalición pro reforma espera que lo demostrado en los comicios presidenciales de 2008, cuando los votantes latinos ayudaron a Obama a ganar en estados donde los demócratas no habían ganado y contribuyeron a solidificar las mayorías demócratas en ambas cámaras, le recuerde a los líderes, desde la Casa Blanca al Congreso, que esa base puede alterar los resultados de una elección, sobre todo rumbo a 2010 y 2012.
Con todo, Lynn Tramonte, subdirectora de America’s Voice, afirmó que el evento de la semana entrante “será un indicador para el Congreso y para la administración (Obama) de que éste es un asunto prioritario para los votantes latinos y votantes inmigrantes y de que queremos acción comenzando este año y una resolución temprano el año entrante”.
“Sabemos que el liderazgo presidencial en este asunto es clave, pero que el Congreso es quien tiene la capacidad de avanzar una reforma migratoria integral”, indicó.
Por lo tanto, agregó, “aunque le creemos al liderazgo cuando dice que apoya este asunto y que pronto estará en la agenda, tendrán que responder por esas promesas”. “También retaremos a los republicanos que en el pasado han trabajado en contra de la reforma migratoria amplia, y a los demócratas que se sumaron a ellos, a sentarse a la mesa para buscar una solución que sea justa y práctica”, concluyó Tramonte.