Varias organizaciones caritativas a través del país están solicitando prueba de ciudadanía o residencia legal antes de donar juguetes para niños pobres, han reportado varios medios.
A continuación reproducimos un segmento del artículo del Houston Chronicle, explicando la situación suscitada en Houston, Texas, pero que también se ha repetido en otros estados.
El Ejército de Salvación y una organzación caritativa afiliada con el Departamento de Bomberos Houston, figuran entre los grupos que consideran (revisar) el estatus migratorio preguntándole a los niños por certificados de nacimiento o tarjetas de Seguro Social.
“El punto no es castigar a los niños, pero garantizar que sus padres sean ciudadanos, inmigrantes legales o tratando de obtener la residencia legal”, declaró Lorugene Young, cuyo grupo, Outreach Program Inc., es una de las tres organizaciones que distribuyen juguetes recolectados por los bomberos.
“No deseamos rechazar a nadie. Esos niños no son responsables si están aquí sin documentos. Sus padres son los responsables”, agregó Young.
“Es perturbador que una celebración como la Navidad se vea manchada por cosas como ésta”, declaró César Espinoza, director ejecutuvo de America for All, un grupo activista de Houston.
El argumento de que los niños no tienen la culpa de lo que hacen los padres es el mismo que esgrimen las autoridades migratorias cuando de todos modos deportan a padres y madres de niños, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses.
Espíritu Navideño en su más triste expresión.
aplicar programas federales de inmigración, el senador estatal republicano Russell Pearce, vuelve a la carga anunciando medidas dirigidas contra los inmigrantes indocumentados.