miriam

El domingo pasado fue un día de esperanza y victoria pero para algunos de nuestros líderes fue un día de tragedia. Esa mañana, en Stamford Connecticut, 3 activistas estaban en camino a su autobús para ir a la Marcha POR América. El vehículo en el que viajaban las tres líderes del Grupo Quetzal fue impactado por un carro conducido por personas en estado de ebriedad, y uno de los pasajeros falleció a consecuencia del impacto.
Miriam Vega era un inmigrante guatemalteca que se había hecho residente estadounidense hace años mientras trabajaba con un abogado de inmigración en California. Cuando se mudó a Connecticut se encontró con una comunidad que sufría las injusticias del sistema migratorio quebrantado. Trabajó incansablemente para organizar a la comunidad, luchar a su lado por la reforma migratoria y contra las injusticias diarias que sufren los trabajadores más pobres. En muchas ocasiones dirigió esfuerzos para recaudar fondos y cubrir los costos fúnebres, incluyendo pasaje aéreo, para llevar a miembros de la comunidad fallecidos de regreso a Guatemala. La tradición Guatemalteca dicta que el cuerpo tiene que regresar a su sitio de nacimiento para descansar en paz.
Ahora es su comunidad la que intenta seguir su ejemplo y devolver su apoyo incansable, rendirle honores, y ayudar que su cuerpo consiga regresar a La Estancia, municipio de Monjas, departamento de Jalapa.

“La Sra. Vega fue una incansable luchadora por los derechos de las y los inmigrantes a pesar de ya contar con documentos migratorios en los EE.UU. Creo que lo menos que podemos hacer como comunidad es rendirle a la Sra. Vega un homenaje póstumo por su vocación de ayudar a su comunidad aunque ella personalmente no necesitaba una reforma migratoria”, expresó Claudia Carias, miembro de MIGUA en Nueva York, quién organizó uno de los cientos de buses que acudieron a Washington el 21 de marzo. “Tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para demostrarle nuestra solidaridad a la familia Vega y a las dos compañeras sobrevivientes”, agregó.

Ella trabajo junto con los grupos comunitarios El Quetzal (CT) y MIGUA (NY) y esos mismos grupos ahora intentan dar a conocer su historia y así inspirar a otros inmigrantes que hayan conseguido su residencia o ciudadanía, o a los miles que se sienten sin voz, para luchar por los 11 millones que continúan siendo explotados y viven en las sombras.
Gracias Miriam, por su trabajo incansable para los más vulnerables. No la olvidaremos.
La misa fúnebre se celebrará este jueves, 25 de Marzo, 6:00pm en la St. Peter’s Episcopal Church, 19 Smith Street, Port Chester, NY 10573. Para ayudar a su familia y comunidad durante este momento difícil, por favor envíen donaciones a su hija  Jennyfer Lima c/o First County Bank, Account# 669122162.

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